jueves, 12 de junio de 2008

Bailar pegados...

El pasado viernes tuvimos la cena de bailes de salón. Acabamos nuestras clases a finales de mayo y el día 6 nos reunimos con nuestro profesor y otros alumnos suyos para ir a cenar y después, por supuesto, a bailar. Tras una cuchipándica cena salimos, orondos como focas, derechos hacia El Templo. No penséis que queríamos mortificarnos con penitencias ante la enormidad de nuestra gula; la verdad es que este es el nombre de uno de los templos del baile de salón de esta, nuestra ciudad de Toledo. Es un sitio graciosete, muy setentero, pero con una pista demasiado pequeña. Bueno, pequeña para todo el mundo menos para Manolo, nuestro “profe”, que utiliza a su pareja a modo de ariete para hacerse sitio, así cualquiera. Bailó un cha cha chá con Dorami y yo pensé que me la iba a desgraciar, a la pobre.

Al hilo de esto os preguntaréis que tal nos ha ido en esas clases de bailes de salón que os comentamos allá por el mes de octubre (si no os lo preguntáis es igual, porque yo os lo voy a contar). Comenzamos, como ya os dije, por el merengue. Me figuro que porque es fácil, es un baile binario: 1, 2, 1, 2... y las figuras las haces a tu ritmo, tomándote el tiempo que quieras. Os diría que ahora lo veríais en el vídeo que es he puesto a continuación pero, dado que es de los geniales humoristas Les Luthiers, es de coña y muy poco apropiado para aprender este baile. Con todos ustedes Les Luthiers interpretando el merengue “El negro quiere bailar”, de Johann Sebastian Mastropiero:



Después del merengue empezamos con la salsa que en materia de ritmo es bastante más complicada: 1, 2, 3, parada, 4, 5, 6, parada. Aquí os dejo un vídeo de “No llores”, de Gloria Estefan, salsa al estilo cubano para que veáis:



Este baile lo practicamos sobre todo con la rueda cubana, que es un baile a ritmo de salsa, con varias parejas en círculo, en el que hay que ir realizando diferentes figuras que va cantando uno de los bailarines, que hace de “madre”.

El siguiente baile que aprendimos fue el cha cha chá: El estilo internacional, no el latino, aclaro. A mí me gusta más el internacional porque me parece más vistoso, aunque también necesita más espacio, espacio que los que no tenemos un absoluto desprecio por la integridad física de nuestra pareja (es broma, Manolo) podemos tener dificultad en encontrar en una pista de baile. Así que, ya sabéis, si algún día os encontráis con Dorami toda vendada cual momia, no penséis que la maltrato: “La culpa fue del cha cha chá” (y de Gabinete Caligari):



Después del cha cha chá empezamos con la bachata, baile que proporcionó a Dorami horas de hilaridad. Todo a cuenta del golpe de cadera que hay que dar cada cuarto paso y mi, por qué no decirlo, perfecta ejecución del mismo. No sé yo que le hace tanta gracia; en fin. Os iba a poner un vídeo de demostración de bachata pero no encontré ninguno cuya música me dijese nada, así que he optado por “Que me des tu cariño”, de Juan Luis Guerra y 4.40, que aunque, como dice mi churri, no se parece en nada a lo que nosotros hemos bailado, me gusta bastante más que los otros:



Y por fin llegamos al pasodoble, baile que según Manolo ya no está de moda, pero que según hemos comprobado Dorami y yo es el que arrastra multitudes a la pista cuando lo ponen en cualquier salón de baile. Amen de que es imprescindible en cualquier verbena. Como ejemplo os traigo “Suspiros de España”, uno de los más famosos, interpretado por Estrellita Castro. He elegido este porque se lo relaciona frecuentemente con el exilio producido a raíz de la Guerra Civil y me recuerda la serie de televisión con la que amenizamos actualmente nuestras noches: “Vientos de agua”. Es la historia de un emigrante asturiano que viaja a Argentina en los prolegómenos de la Guerra Civil contada en paralelo con la de su hijo, argentino que viene a España en la época del “corralito”.



Parece ser que el origen del nombre de este pasodoble no tuvo nada que ver con el exilio ni la nostalgia. Por lo visto su compositor, el maestro Álvarez Alonso, lo bautizó así en honor de un dulce, unas avellanas recubiertas de caramelo, llamadas “suspiros” que elaboraban en la Confitería España, establecimiento cartagenero situado frente al café en el que escribió su composición.

Pero el baile que más nos gustó fue el tango. La verdad es que tiene su dificultad, indudablemente: Al combinar pasos cortos y largos, unos debes hacerlos más lentos y otros más rápidos para poder seguir el ritmo. Pero hacer tus pinitos, no diré que está al alcance de todos, pero sí de gente que se lo curre un poco o de bailarines natos como nosotros. A continuación os cuelgo un corto de animación francés sobre un bailarín de tango, “En tus brazos”. Una historia desgarrada como un buen tango porteño, ¡che!



Por último tenemos el vals. Este baile apenas lo vimos, pero las escasas nociones que tenemos me van a servir de excusa para colgar “Pequeño vals vienés”, una canción perteneciente a uno de mis discos preferidos: “Omega”, de Enrique Morente y Lagartija Nick.

8 comentarios:

Meteorismo galáctico dijo...

¡Qué curso tan completo! Pero echo en falta bailes tan interesantes y técnicamente avanzados como la bomba y Paquito el chocolatero (el Chiki-chiki doy por sentado que lo habréis estudiado). Espero que en próximas ediciones del curso sigáis avanzando por la senda del conocimiento de tantas y tantas danzas populares, y que algún día nos deleitéis con un vídeo de Dorami y tú moviendo grácilmente vuestros cuerpos.

Jajaja dijo...

Sin duda sería muy interesante el aprendizaje de "La Bomba", Meteorismo. El único problema es que no se trata de un baile de salón, sino de sarao, de verbena o de cogorza. "Paquito el chocolatero" sí que lo hemos bailado ya que se trata de un pasodoble.

Antares dijo...

Gran post, siempre nos informáis muy detalladamente de vuestras "aztividades", ¡qué bello es el baile, sobre todo en pareja!,
¡VIVAN LOS BAILES DE SALÓN!,
¡VIVA EL BALLET ZOOM!,
¡VIVA JOSÉ LUIS URIBARRI!

Marta dijo...

Se que no viene a cuento con el post, pero he leido tu comentario sobre New York en el blog de Juanma, y te dejo este enlace:

http://super-mujer.blogspot.com/2008/06/oficina-de-turismo-de-new-york.html

Jajaja dijo...

Gracias por tu comentario, Marta. Ten por seguro que haremos un uso responsable de esta información.

Carlos dijo...

Bailar... lo que se dice bailar... yo jamás he bailado. En alguna ocasión, y más bien forzado por las circunstancias, he realizado algo parecido a mover mis huesos de forma totalmente desorganizada: un hueso por allí, otro por allá.

Sin embargo, soy especialista en el baile del "taloncillo"... Si, hombre. Ese que se hace sentado, cubata o tubo de cerveza bien agarrado con una mano, y que consiste en subir y bajar el talón del pie al compás de la música.

Si es que el mundo del bailoteo no tiene limites...

Hel dijo...

¿Para cuando un vídeo vuestro?
Aunque me lo vais a tener que grabar en cd, que el filtro de la junta no me deja ver nada.

Jajaja dijo...

Antares,

Es cierto que el baile es muy bello, sobre todo si somos Dorami y yo los que lo practicamos (modestamente).

Carlos,

Tengo que preguntarle a Manolo por el baile ese del "taloncillo". Parece asaz elegante y, sin duda, merece ser puesto en "práztica" en estas ocasiones en que sale uno de juerga con los colegas.

Hel,

¡¡¡Argh!!! ¡Anatema! ¿Cómo se te ocurre eso de grabar cedés? ¡Eso es "pecao".

Recuerda, cada vez que grabas un cedé, haces llorar a Ramoncín.