lunes, 30 de junio de 2008

New York, New York

Como el año pasado, volvemos a solicitar vuestra ayuda para la organización de nuestras vacaciones de verano. ¡Nos vamos a Nueva York! Salimos el 29 de julio con British Airways y estaremos de vuelta el 9 de agosto. Además de los billetes, también tenemos reservado el hotel: nos hospedaremos en el Mildford que, según nos han comentado, tiene una buena relación calidad-precio-ubicación. Estamos iniciando los preparativos: pasaporte, seguro médico, etc., y nos gustaría que si alguno de vosotros ha estado en esta ciudad y quiere hacernos alguna recomendación lo haga ahora (antes de que nos vayamos, claro). Sabéis que nos gusta comer y beber bien, conocer sitios peculiares y descubrir esos rincones que no suelen aparecer en las guías al uso. Estamos, pues, expectantes ante cualquier información de los felinos errabundos que, entre viaje y viaje, visitáis nuestro callejón. ¡Miau! (bueno, como tenemos que practicar el inglés os lo diremos en el idioma de Shakespeare: "¡Miau!"). Y aquí no queda la cosa, sabemos decirlo en más idiomas, por ejemplo en italiano:

miércoles, 25 de junio de 2008

Alcalá del Júcar

¿Qué? ¿No os suena de nada Alcalá del Júcar? Lo mismo nos pasaba a nosotros hace unos días. Podemos aducir como disculpa que el pueblo está bastante oculto, como una especie de Shangri-La de La Manchuela. Imaginad: Hace un par de fines de semana, al nordeste de Albacete, a unos 50 km de la capital… Avanzábamos raudos a lomos de Calimero (el C3 de Dorami) por la penillanura manchega, que se extendía a nuestro alrededor como un mar polvoriento, cuando, repentinamente, la tierra se abrió ante las ruedas de nuestro fiel corcel. Se trataba de las Hoces del Júcar: Un serpenteante cañón tallado en la roca por el río con el correr del tiempo (y del agua). Descendimos por una estrecha carretera, que avanzaba siguiendo los entrantes y salientes del terreno. Por fin, tras atravesar una hendidura en la roca realizada para que pudiese pasar la carretera, nos encontramos con Alcalá del Júcar en todo su esplendor.

El pueblo está situado sobre un espolón de roca que da forma a una de las hoces del río. El castillo se encuentra en lo alto; por debajo de él, sobre una de las laderas, se extiende el pueblo: Un Dédalo de casitas blancas surcado por estrechas callejuelas zigzagueantes. La mayoría de las casas tienen habitaciones talladas en la roca. Algunas de ellas, incluso, la atraviesan con túneles que han acondicionado como bares, con terrazas colgadas sobre el precipicio que da al río. Dorami y yo estuvimos tomando una cerveza en una de ellas, la Cueva de Masagó. No pudimos visitar la más famosa debido a la boda de la Hija del Diablo, que obligó a su padre a cerrar su Cueva. Mención aparte merece la iluminación del pueblo. Desde nuestro alojamiento podíamos verlo como una alfombra de luz blanca que se extendía sobre la montaña, coronada por el castillo bañado en luz dorada. Esta iluminación tiene el tercer premio de un concurso internacional convocado por Phillips, tras la Torre Eiffel y la Gran Mezquita de Estambul.

Nosotros nos alojamos en unos apartamentos rurales, al otro lado del río, pasado el puente romano. Estaban bastante bien, si no fuera por el colchón, que era horroroso, y porque la ducha era solo un desagüe en el suelo del cuarto de baño. Esto tiene la ventaja de que es muy fácil de limpiar, pero como no esté bien hecho el suelo puede resultar un desastre. En nuestro caso el suelo no estaba bien hecho: Teniendo en cuenta como están últimamente las Tablas de Daimiel y las Lagunas de Ruidera, estoy por apostar que teníamos en la habitación uno de los humedales más extensos de la región. De todas formas hay multitud de alojamientos en el pueblo: hoteles, hostales, apartamentos, casas rurales… Por lo visto es un lugar bastante frecuentado en verano por la gente de Albacete para escapar a los calores de la capital, así que también cuenta con una abundante dotación de piscinas y otros equipamientos deportivos.

En cuanto a los aspectos comercial y bebercial, también está excelentemente provisto. La barbacoa reina indiscutible a la hora de la comida: costillas, chuletas, chorizo, morcilla, pechugas, entrecots… El fin de semana que nosotros estuvimos no había demasiado ambiente nocturno, sin duda porque eran las fiestas de La Gila, una aldea cercana. De todas formas nosotros nos las apañamos para dar con el pub del pueblo, que no nos gustó demasiado, así que la noche siguiente nos tomamos el digestivo de rigor, tras el entripado de queso frito y costillas de cerdo, en un pub-bar de tapas que nos había recomendado la chica de la oficina de turismo (que predicaba con el ejemplo, porque después nos la encontramos allí).

En fin, un pueblo muy poco conocido pero que merece la pena la visita. Uno de los tesoros ocultos de esta, nuestra Comunidad, que esperamos seguir descubriéndoos en este blog.

Por si queréis ampliar esta información aquí tenéis la página del Ayuntamiento de Alcalá del Júcar.

jueves, 12 de junio de 2008

Bailar pegados...

El pasado viernes tuvimos la cena de bailes de salón. Acabamos nuestras clases a finales de mayo y el día 6 nos reunimos con nuestro profesor y otros alumnos suyos para ir a cenar y después, por supuesto, a bailar. Tras una cuchipándica cena salimos, orondos como focas, derechos hacia El Templo. No penséis que queríamos mortificarnos con penitencias ante la enormidad de nuestra gula; la verdad es que este es el nombre de uno de los templos del baile de salón de esta, nuestra ciudad de Toledo. Es un sitio graciosete, muy setentero, pero con una pista demasiado pequeña. Bueno, pequeña para todo el mundo menos para Manolo, nuestro “profe”, que utiliza a su pareja a modo de ariete para hacerse sitio, así cualquiera. Bailó un cha cha chá con Dorami y yo pensé que me la iba a desgraciar, a la pobre.

Al hilo de esto os preguntaréis que tal nos ha ido en esas clases de bailes de salón que os comentamos allá por el mes de octubre (si no os lo preguntáis es igual, porque yo os lo voy a contar). Comenzamos, como ya os dije, por el merengue. Me figuro que porque es fácil, es un baile binario: 1, 2, 1, 2... y las figuras las haces a tu ritmo, tomándote el tiempo que quieras. Os diría que ahora lo veríais en el vídeo que es he puesto a continuación pero, dado que es de los geniales humoristas Les Luthiers, es de coña y muy poco apropiado para aprender este baile. Con todos ustedes Les Luthiers interpretando el merengue “El negro quiere bailar”, de Johann Sebastian Mastropiero:



Después del merengue empezamos con la salsa que en materia de ritmo es bastante más complicada: 1, 2, 3, parada, 4, 5, 6, parada. Aquí os dejo un vídeo de “No llores”, de Gloria Estefan, salsa al estilo cubano para que veáis:



Este baile lo practicamos sobre todo con la rueda cubana, que es un baile a ritmo de salsa, con varias parejas en círculo, en el que hay que ir realizando diferentes figuras que va cantando uno de los bailarines, que hace de “madre”.

El siguiente baile que aprendimos fue el cha cha chá: El estilo internacional, no el latino, aclaro. A mí me gusta más el internacional porque me parece más vistoso, aunque también necesita más espacio, espacio que los que no tenemos un absoluto desprecio por la integridad física de nuestra pareja (es broma, Manolo) podemos tener dificultad en encontrar en una pista de baile. Así que, ya sabéis, si algún día os encontráis con Dorami toda vendada cual momia, no penséis que la maltrato: “La culpa fue del cha cha chá” (y de Gabinete Caligari):



Después del cha cha chá empezamos con la bachata, baile que proporcionó a Dorami horas de hilaridad. Todo a cuenta del golpe de cadera que hay que dar cada cuarto paso y mi, por qué no decirlo, perfecta ejecución del mismo. No sé yo que le hace tanta gracia; en fin. Os iba a poner un vídeo de demostración de bachata pero no encontré ninguno cuya música me dijese nada, así que he optado por “Que me des tu cariño”, de Juan Luis Guerra y 4.40, que aunque, como dice mi churri, no se parece en nada a lo que nosotros hemos bailado, me gusta bastante más que los otros:



Y por fin llegamos al pasodoble, baile que según Manolo ya no está de moda, pero que según hemos comprobado Dorami y yo es el que arrastra multitudes a la pista cuando lo ponen en cualquier salón de baile. Amen de que es imprescindible en cualquier verbena. Como ejemplo os traigo “Suspiros de España”, uno de los más famosos, interpretado por Estrellita Castro. He elegido este porque se lo relaciona frecuentemente con el exilio producido a raíz de la Guerra Civil y me recuerda la serie de televisión con la que amenizamos actualmente nuestras noches: “Vientos de agua”. Es la historia de un emigrante asturiano que viaja a Argentina en los prolegómenos de la Guerra Civil contada en paralelo con la de su hijo, argentino que viene a España en la época del “corralito”.



Parece ser que el origen del nombre de este pasodoble no tuvo nada que ver con el exilio ni la nostalgia. Por lo visto su compositor, el maestro Álvarez Alonso, lo bautizó así en honor de un dulce, unas avellanas recubiertas de caramelo, llamadas “suspiros” que elaboraban en la Confitería España, establecimiento cartagenero situado frente al café en el que escribió su composición.

Pero el baile que más nos gustó fue el tango. La verdad es que tiene su dificultad, indudablemente: Al combinar pasos cortos y largos, unos debes hacerlos más lentos y otros más rápidos para poder seguir el ritmo. Pero hacer tus pinitos, no diré que está al alcance de todos, pero sí de gente que se lo curre un poco o de bailarines natos como nosotros. A continuación os cuelgo un corto de animación francés sobre un bailarín de tango, “En tus brazos”. Una historia desgarrada como un buen tango porteño, ¡che!



Por último tenemos el vals. Este baile apenas lo vimos, pero las escasas nociones que tenemos me van a servir de excusa para colgar “Pequeño vals vienés”, una canción perteneciente a uno de mis discos preferidos: “Omega”, de Enrique Morente y Lagartija Nick.

martes, 3 de junio de 2008

Jajaja presidente

Atrás quedaban dos meses de frenética campaña electoral. Más atrás aun un rocambolesco congreso del PSOE, en el que se preveía que José Luis Rodríguez Zapatero, presidente en funciones, fuera de nuevo el candidato de su partido. Las previsiones se equivocaban. Inesperada e inexplicablemente un desconocido conocido por el extravagante sobrenombre de Jajaja fue proclamado candidato. El resultado ya es de todos conocido: En las elecciones del 9 de marzo el PSOE, encabezado por Jajaja, se alzaba con 184 escaños y, por tanto, con la mayoría absoluta. El ambiente de alegría en la calle Ferraz, donde miles de militantes y simpatizantes socialistas aclamaban a su líder con gritos de: “Jajaja presidente”, “Jajaja, no nos falles” y “Jajaja, tú siempre ganas, Doraemon”, contrastaba con la desolación en la sede del PP, que había obtenido los peores resultados de su historia, con solo 61 escaños.

Tranquilos, tranquilos… No me he vuelto loco: Lo que habéis leído arriba no es fruto de un delirio psicótico ni de una indigestión de setas alucinógenas de esas, sino la narración de los sucesos acaecidos en mi primera partida de “Yo presidente”, un “vidriojuego” editado en España pocos días antes de las pasadas elecciones del 9 de marzo. Estamos ante la versión española de un juego francés, el GPS (Geo-Political Simulator), que, al parecer, consiguió espléndidas ventas en aquel país durante las elecciones que llevaron a Sarkozy al Elíseo. Como soy un friqui y me encantan tanto la política como los juegos de gestión, no podía tardar en poner mis manos sobre él.

Al arrancar el juego lo primero que me llamó la atención fue unos personajes y unos partidos políticos desconocidos: la Alianza de la Derecha Democrática, el Partido de los Socialistas Españoles… Me recordó a esos juegos de futbol en los que, como no tenían licencias oficiales, aparecían equipos como el Real Mandril o el Parchelona. En principio hay una opción de personalización, así que me puse manos a la obra para reflejar nuestra realidad. Trabajo baldío: Al cargar mi fichero personalizado al juego Rosa Díez me aparece como presidenta del BNGa, Carod en un partido aragonesista raro… Este fue mi primer contacto con uno de los muchos “bugs” del juego (a juzgar por lo que dicen en su foro). Así que tan solo introduje mi nombre como candidato a la presidencia (por el PSOE, en principio solo puedes elegir el partido en el gobierno) y me lancé a la arena política.

Me encontré con que tenía un ligero superávit en las arcas públicas, que invertí en parte en Educación y política anti-terrorista. A partir de ahí me zambullí de pleno en la campaña electoral: mítines, apariciones en televisión, visitas a hospitales… Además de eso me dediqué a entrevistarme con artistas, deportistas, intelectuales… con la esperanza de que hablaran bien de mí en los medios de comunicación (bueno, en el ADN, que es como el Pravda, el periódico oficial y único en el juego) y sus fans me votasen. Rafa Nadal (que, por cierto, es un borrachuzo, no veáis la de champán que trasegó) dijo maravillas de mí, y también Chenoa (la muy casquivana incluso se me insinuó durante la entrevista, pero yo fui fiel a mi Dorami). Finalmente llegó el día de las elecciones y con él la victoria.

Tras la victoria vino la formación del nuevo gobierno. En este aspecto (como en muchos otros) el juego se queda lamentablemente corto. Al parecer lo único que tiene importancia para elegir a una u otra persona como ministro es su popularidad entre los ciudadanos. Además el interfaz es bastante lamentable. Yo asigné por error a un ministro muy popular a un ministerio que no quería e intenté “desfacer” el error cesándolo y nombrándolo en otro ministerio, pero el tío se había enfadado y ya no quería ser ministro.

Finalmente logré sobreponerme al desastroso sistema de asignación de ministros y me dediqué a mi objetivo de la legislatura: “Dejar a España que no la conociera ni la madre que la parió”. En primer lugar propuse al Parlamento una ley para garantizar la independencia judicial, que se aprobó, sorprendentemente, por amplia mayoría y que recibió el aplauso de casi todos los sectores sociales, en especial de los jueces. Mientras estaba esta ley en tramite de aprobación una popular deportista fue asesinada por el GRAPO. Para poder conseguir más fondos para la lucha anti-terrorista propuse al Parlamento un impuesto sobre la pornografía (no tengo nada contra la pornografía, pero me pareció que era el impuesto que menos perdidas de popularidad me iba a producir). Ahí me llevé una tremenda sorpresa: A pesar de la satisfacción con la que la Iglesia católica recibió mi propuesta, el PP se opuso en bloque. Me reuní con Rajoy para intentar negociar con él, pero ahí se reveló otra de las carencias del juego: Hay escasas posibilidades de llegar a acuerdos. Básicamente puedes adularle, intentar sobornarle o hacerle chantaje, pero yo no quería hacer ninguna de las tres cosas, sino saber por qué iba a votar en mi contra y actuar en consecuencia. Finalmente logré la aprobación por los pelos de la ley, lo que me supuso una felicitación personal del Papa. Je, je, je… No habría estado tan contento si hubiera sabido que mi siguiente proposición de ley iba encaminada a garantizar la laicidad del Estado, ley que (alucina, vecina) al PP le parece de perlas.

Y en esas estoy. Llevo sin jugar desde antes del puente, a ver si puedo volver a ponerme con el juego después de los exámenes (esta semana tengo los últimos, mañana Latín y el viernes Geografía de España). Mi próxima medida será acabar con los medios de comunicación públicos y después aumentar mi popularidad para poder dedicarme a reformar el Parlamento y aumentar su independencia con respecto al Ejecutivo. Para ello quiero hacer que el presidente del Gobierno sea elegido directamente por los ciudadanos y que la elección del Parlamento sea con listas abiertas por un sistema representativo (como el que tienen en Gran Bretaña) y no proporcional (como el que tenemos actualmente). Curiosamente estas medidas aparecían también hace unos días en un artículo de Daniel Martín en mi panfleto favorito, Estrella Digital: Viejas ideas para una nueva España.

En fin, un juego que tiene su gracia, sobre todo para los que nos gustan tanto la política como los juegos de ordenador, pero que no acaba de funcionar del todo bien. Una lástima los errores que infestan el programa. Otro inconveniente es que en algunas áreas, como la económica, con “cienes” de impuestos y de productos para importar y exportar, es excesivamente complejo y en otras, como la personalidad de los políticos y las negociaciones con ellos, demasiado simple. Y, por supuesto, que al ser francés, muchas peculiaridades de nuestro sistema político están metidas a martillazos en el juego. Por ejemplo, la Monarquía; según dicen en el foro, no hay forma de abolirla y proclamar la República (lo que habría sido otro de mis objetivos a largo plazo).

Por si queréis más información, aquí os dejo la página oficial del juego, la crítica del mismo en Meristation y la página principal del foro no oficial en español.

Y ahora (parafraseando a la ministra Chacón) digan conmigo:
¡VIVA ESPAÑA!
¡VIVA EL REY!
¡VIVA DORAEMON!

miércoles, 28 de mayo de 2008

¿Eres un terrorista, ciudadano?

Anteayer, oyendo las noticias mientras desayunaba, me sorprendió una noticia que hablaba del reglamento 1546/2006 sobre seguridad aérea. Dicho reglamento tiene un único artículo que ordena que se apliquen una serie de medidas acordadas por un “grupo de expertos”. Estas medidas están recogidas en un anexo donde, entre otras cosas, aparece la lista de artículos que se puede y no se puede transportar en un viaje en avión. Lo curioso del anexo es que es secreto, es decir, que ningún pasajero puede saber que es lo que tiene derecho a llevar en su equipaje facturado o en su equipaje de mano. ¿Qué sentido tiene esto? ¿Acaso esperan que los terroristas, cuando no les dejen acceder a bordo con el cortaúñas con el que piensan horadar el fuselaje del avión para que se produzca una descompresión explosiva, se derrumbarán y confesarán sus malévolos planes? Porque otra razón no le veo, aparte de dar por culo a los usuarios y sumir en el caos el sistema de transporte aéreo.

- ¿Puedo ayudarle?
- Claro. ¿Por qué no me dice que artículos puedo llevar en un viaje en avión?
- Lo siento, ciudadano. Esa información no esta disponible por el momento.
- ¿Qué quiere decir con que no está disponible?
- Solo es usted un ciudadano. No pertenece al Grupo de Expertos. No está usted acreditado para conocer esa información. A su servicio.
- Ah... Bueno… Pues en la mayoría de los lugares públicos parecen realmente ansiosos de decirte que puedo y que no puedo hacer.
- Pero no en un aeropuerto. En un aeropuerto no sabes quiénes son tus amigos. No sabes que puedes llevar en el equipaje. No conoces las reglas. Sólo sabes algo seguro: Todo el mundo quiere tu dinero. ¡Mantente alerta! ¡No te fíes de nadie! ¡Ten tu cortaúñas a mano! Ignorancia y miedo, miedo e ignorancia. Estas son las consignas.

Pero lo más surrealista del asunto no es esto, sino que el propio personal de seguridad del aeropuerto, los encargados de hacer cumplir estas normas, TAMPOCO LAS CONOCE. Tienen que regirse por un documento divulgativo impreciso, que se presta a múltiples interpretaciones, y que cada uno aplica a su “buen saber y entender”. Esto provoca situaciones como la que nos sucedió a Dorami y a mí en el aeropuerto de Palma de Mallorca, donde Air Europa nos impidió facturar dos botellas de vino alegando que era un líquido inflamable, prohibición que no se nos hubiese aplicado, según nos informó el personal del aeropuerto, si hubiésemos volado con otra compañía. O como lo que te puede pasar si sales de este mismo aeropuerto con destino a Alemania: Podrás viajar con ensaimadas como equipaje de mano pero, si tienes que hacer escala en un aeropuerto alemán, lo más probable es que te impidan coger el segundo vuelo si no te deshaces de esas “peligrosas armas” que suponen el dulce típico mallorquín.

El Grupo de Expertos se asegura de que todos los ciudadanos se sientan seguros y sean felices. No ser feliz es traición. La traición es castigada con una ejecución sumarísima.
Tú eres feliz, ¿verdad?
Eso es lo que pensábamos.

Esta inverosímil situación me recuerda un juego de rol al que jugué hace tiempo: Paranoia. Este juego está ambientado en un futuro post-apocalíptico en el que vives en un complejo urbano controlado por el Ordenador, un sistema de inteligencia artificial esquizofrénico, que fue programado para procurar la felicidad de sus habitantes, felicidad que es obligatoria. Sus protocolos de acción incluye la ejecución ante cualquier indicio de anormalidad en su sociedad "perfecta". El problema es que todos los ciudadanos tienen, por lo menos, dos motivos de traición: pertenecer a una sociedad secreta y tener un poder mutante. Además, el mismo ordenador da órdenes contradictorias que si no son cumplidas en su totalidad (lo que muchas veces es imposible o traición) también es motivo de traición. Y, claro, como en el caso del reglamento 1546/2006, las reglas son secretas. Es un juego divertido, la verdad, aunque un poco estresante.

¡Estate atento! ¡Hay terroristas por todas partes! A propósito: un terrorista muerto no puede atestiguar sobre su propia inocencia (ni contra la tuya). Por eso, lo mejor es disparar primero y preguntar después.
¡Mantente alerta! ¡No te fíes de nadie! ¡Ten siempre una ensaimada a mano!

¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Cómo podemos estar sometidos a una normativa tan absurda que la abogada general del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, Eleanor Sharpston, dice que constituye "un vicio de tal gravedad que no puede ser tolerado por el ordenamiento jurídico comunitario" y que debe ser declarada "inexistente"? La respuesta es sencilla: A causa del 11-S. Después de esta fecha los ciudadanos europeos (los de todo el Mundo, la verdad) estamos sometidos a un cúmulo de molestas e incomprensibles medidas, que soportamos a duras penas porque “son por nuestra seguridad”. Pero, ¿es eso cierto? ¿O es solamente un “teatrillo”?, como asegura el piloto Patrick Smith en un artículo recogido en la web del gurú de la seguridad Bruce Schneier (gracias a Microsiervos por el enlace). ¿Estamos soportando legislaciones secretas, retrasos, incomodidad, confiscación arbitraria de nuestras propiedades, humillación pública en los aeropuertos… solo para que parezca que alguien está haciendo algo? ¿Es esto el celebre Estado de Derecho del que se enorgullece Occidente? ¿Estamos cambiando nuestras libertades por una seguridad que se revela ilusoria? Desde luego parece que se han hecho realidad las sabias palabras de Benjamin Franklin: "Quienes pueden renunciar a su libertad esencial para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad."

- ¿Estás seguro de que esto es necesario para mi seguridad?
- Desde luego que sí, ciudadano. Por supuesto que es necesario. El Grupo de Expertos lo dice. Y el Grupo de Expertos es tu amigo. ¿Es que dudas del Grupo de Expertos? Dudar del Grupo de Expertos es traición...
- ¡No! Claro que no. Si el Grupo de Expertos dice que es necesario, seguro que lo es. Sólo un terrorista islamista mutante traidor podría creer lo contrario.
- ¡Excelente, ciudadano! Estás cogiendo la idea. Bienvenido a Paranoia.

viernes, 23 de mayo de 2008

Rugby a gogó

Hace dos semanas nos dieron mis padres un receptor de esos de la TDT que habían cogido con el periódico. Tras mucho penar conseguimos por fin instalarlo para ver malamente cuatro canales. Al final, hartos del cacharro nos olvidamos de él. El domingo nos pusimos a tontear otra vez con el trasto y, ante nuestro asombro, nuestros cuatro canales se veían estupendamente. Ejecutamos otra vez la instalación y nos aparecieron veintitantos canales más. Zapeando entre nuestra nueva provisión de basura televisiva (tenemos por lo menos cuatro canales de teletienda) apareció un anuncio de rugby en Teledeporte. Se trataba, nada más y nada menos, del anuncio de las dos semifinales de la Guiness Premiership, la liga inglesa de rugby. El domingo me tragué el Gloucester-Leicester Tigers y el lunes el London Wasps-Bath. El del Gloucester-Tigers fue, además, muy emocionante, uno de esos partidos que hacen afición. Aquí tenéis un resumen del final del partido; atención al ensayo del samoano Tuilagi, espectacular:



Además, durante el partido anunciaron que iban a ofrecer este sábado la final de la Heineken Cup (una especie de “Champions Li” rugbística) entre Toulouse y Munster. Por si fuera poco, en Toledo, muy cerca de nuestra casa, durante ese día se disputa el XVI Trofeo Corpus de Rugby X.


Mi afición al rugby viene de cuando ofrecían el Torneo Cinco Naciones en la Segunda Cadena. Recuerdo especialmente a un jugador que me llamó la atención: Jonathan Davies, apertura de Gales, un tipo con una visión de juego impresionante, que lo mismo colocaba un pase al compañero que el contrario menos esperaba, que cargaba con la responsabilidad y rompía la defensa rival con una patada a seguir que los cogía a contrapié. Él es el principal causante de que yo sea seguidor del Quince del Dragón. Uno de sus ensayos aparece en este vídeo de la BBC sobre los mejores ensayos de la selección galesa (en el número 8):



Otra selección que siempre merece la pena ver es Francia. Los franceses son como el Atleti, capaces de lo mejor y lo peor. Uno de los partidos que siempre recordaré es la semifinal del Mundial del 99 que disputaron contra Nueva Zelanda. Los All-blacks llegaron al partido como favoritos para ganar el torneo y durante buena parte del encuentro hicieron buenos los pronósticos. Iban venciendo 24-10, pero en la última fase de la segunda parte los franceses realizaron una remontada espectacular que los llevó a vencer por 43-31. La euforia no duró mucho, en la final fueron barridos por los australianos, pero esa remontada quedará para siempre en la historia de este deporte:

domingo, 18 de mayo de 2008

Leyendas del baloncesto

El pasado domingo Dorami y yo estuvimos en el polideportivo del Salto del Caballo viendo un partido de baloncesto. Yo no soy excesivamente aficionado al baloncesto (Dorami sí, jugó con el equipo de su instituto y todo) pero no podíamos dejar pasar la ocasión, porque se enfrentaba el equipo de veteranos del Real Madrid, con gente como Brabender, Corbalán, Iturriaga, Rullán…, contra un equipo de veteranos del Maccabi de Tel Aviv. Leyendas del baloncesto mundial, vamos.

El Madrid comenzó el partido con un equipo en el que destacaban Corbalán y Wayne Brabender. Brabender está ya muy lejos de aquel alero omnipresente en defensa e infalible en ataque. Lógico, el hombre tiene sesenta y tantos años, pero hace bueno el refrán “el que tuvo, retuvo” porque metió una canasta a aro pasado que dejó boquiabierto al pabellón. El que sí está muy bien es Corbalán, posiblemente el mejor base español de la Historia, que salió revolucionado, recordando sus mejores tiempos. Parece que la nueva novia que tiene, la actriz que hace de jefa en “Camera Café”, lo mantiene en forma. A pesar de su buen estado físico, se prodigó poco, estuvo sobre la cancha durante la mayor parte del primer cuarto pero luego se retiró dando paso a Antúnez, que fue el que dirigió al equipo la mayor parte del partido.

El partido finalizó con un 121-126 a favor de los israelíes, aunque estos gozaron de ventajas bastante más abultadas. Finalmente entre “Indio” Díaz y Antúnez tiraron del equipo para maquillar un tanto el resultado. De todas formas el tanteo era lo de menos en algo que más que un partido fue una fiesta del baloncesto.