Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de enero de 2009

Cucarachas, enanos y enanos gigantes

El surrealismo es una tendencia artística surgida entre los años 1920 y 1930. Su aparición oficial se concibe en 1924, con la redacción de El Manifiesto Surrealista por el poeta y crítico francés André Breton. Al principio este fue un movimiento literario y filosófico pero los pintores no tardaron en incorporarse a él. Como todo ser humano, los artistas se sintieron frustrados con las pésimas condiciones en que se encontraba Europa a fines de la Primera Guerra Mundial, por lo que su inspiración no la buscaban en la realidad, sino en sus sueños y fantasías. Como es de suponer, la aparición del psicoanálisis de la mano del psicólogo alemán Sigmund Freud, influenció enormemente el desarrollo de esta técnica artística, ya que pone un especial énfasis en el inconsciente del hombre.

El mundo surrealista se puede definir como caótico, absurdo e irracional. Es como la exteriorización de lo interior, sin control racional y sin obstáculos morales o estéticos. Dicho de forma breve: es una forma de olvidarse de la realidad; por algo su significado se deriva de dos raíces griegas: sub, que significa por debajo, y realismo que implica lo que realmente es, o sea, la realidad.


Si habéis leído la obrita del escritor checo Frank Kafka, La Metamorfosis, convendréis conmigo en que es un buen referente para entender, a través de su protagonista, Gregor Samsa una existencia surrealista. Esta obra, publicada en 1915, narra la historia de Gregorio Samsa, un comerciante de telas que vive con su familia a la que él mantiene con su sueldo y que un buen día amanece convertido en una criatura no identificada claramente en ningún momento, pero que tiende a ser reconocida como una especie de cucaracha gigante.

Bueno, pues ésta ha sido una de mis lecturas durante las recientes vacaciones de Navidad en Asturias. La he compaginado con uno de mis libros preferidos: La vida exagerada de Martín Romaña, del escritor peruano Bryce Echenique.


La verdad es que no he podido escoger mejor el acompañamiento literario de esta última estancia en casa de mis padres. Exagerada es mi madre, a la hora de comer (que llegó un momento en que era cualquier hora). Y mi hermano, otro tanto de lo mismo: se pasó todas las vacaciones ensayando la misma canción con su nuevo instrumento, una armónica. Y para surrealista la presencia del “enano”. Me explico: el enano es nuestro vecino de arriba. Es un ser diminuto en estatura, pero grande en maldad. ¡Qué inocente parece cuando va por las calles tocando su armónica y ofreciendo al personal los cestos de mimbre que él mismo fabrica con sus “manecillas”! Ni habla, ni conversa, ni se socializa… Se limita a vocearle a una radio que tiene encendida a volúmenes insoportables para “humanos normales” y a emitir gemidos animales que sólo hace cuando sube las escaleras al piso de arriba (nosotros vivimos en el de abajo) y pasa delante de nuestra puerta. Lo peor de todo esto es que mi madre empezó contestándole con un sonido más o menos similar (por eso de picar al enano) y luego terminamos todos (incluido Jajaja) soltando todo el día graznidos. Llego un momento en que todo me pareció exagerado y surrealista, hasta tal punto que una noche soñé que mi hermano se convertía en una especie de “enano gigante” que graznaba y que vivía de tocar la armónica y hacer cestos de mimbre… Qué raro es todo.

viernes, 9 de enero de 2009

John Connolly: Novela negra con toques sobrenaturales

Lo primero de todo, desearos feliz año. Sí, ya sé que llevamos bastantes días de este 2009 pero, como dicen en Gálvez: “Hasta San Antón, Pascuas son”.

Tras unas Nochebuena y Nochevieja en familia en Madrid y unos días en Asturias con Dorami y su familia, volvemos al duro trabajo y a la ardua labor de mantener Castilla-La Monda en la punta de lanza de la necedad mundial. Mi estancia en Asturias, entre el largo viaje en autobús y esas gélidas tardes-noches, me ha dejado bastante tiempo para leer por lo que, previsoramente, me llevé un par de libros que Marramiaú me dejó la vez que estuvieron visitándonos en Toledo. Se trata de dos libros del escritor irlandés John Connolly al que conozco, precisamente, porque fue ella quien me lo recomendó. Son las últimas novelas que ha escrito de la serie del detective Charlie “Bird” Parker. Como Marramiaú está totalmente enganchada a esta serie, no pudo esperar a que salieran en cristiano, así que se las compró en el idioma de “Sespir”. Yo leo bastante fluidamente en inglés pero, lógicamente, me cuesta bastante más esfuerzo que en español, así que me daba pereza ponerme con ellas. Estas Navidades han sido el momento para leerlas.

El personaje principal de la serie es un detective privado, el ya mencionado Charlie Parker, un hombre torturado por los remordimientos por no haber podido evitar las muertes de su mujer y su hija, asesinadas por un maniaco. La serie se mueve en general dentro de los parámetros de la novela negra: asesinatos, desapariciones, casos de abuso de menores… en los que el protagonista se ve envuelto en parte por casualidad, en parte por un impulso justiciero atizado por el asesinato de su familia. Lo que hace peculiares a estas novelas es el toque sobrenatural que flota sobre todas ellas: espíritus, videntes, ángeles y demonios… En la mayor parte de los casos este elemento es solo secundario en la trama, pero en algún caso, como en la novela “El ángel negro”, es el elemento principal. Precisamente, relacionado con esta novela, he encontrado este vídeo en YouTube en el que John Connolly nos guía en una visita turística a un lugar fundamental en la trama, el Osario de Sedlec, en la República Checa. Un sitio que, por la pinta, merece la pena visitar.



En ocasiones se ha acusado a este escritor de recrearse excesivamente en la narración de escenas violentas. También se dice que algunas veces decae el ritmo de la narración. Esto sí me parece cierto, Connolly parece excesivamente aficionado a ponerse a reflexionar sobre la oscuridad de la vida y la maldad del ser humano, en vez de dejar sus opiniones de manifiesto simplemente con el desarrollo de la trama.

De todas formas es una lectura bastante recomendable, si en vosotros se aúna el gusto por la novela negra y el género fantástico, como es mi caso. Aquí os dejo la página del autor en Tusquets Editores, que es la casa que publica sus novelas en España.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Sexo, mentiras y textos sagrados

Judá dijo entonces a Onán: “Unete a la viuda de Er, para cumplir con tus deberes de cuñado y asegurar una descendencia a tu hermano”. Pero Onán, sabiendo que la descendencia no le pertenecería, cada vez que se unía con ella, derramaba el semen en la tierra para evitar que hermano tuviera una descendencia. Su manera de proceder desagradó al Señor, que lo hizo morir también a él. Entonces Judá dijo a su nuera Tamar: “Vive como una viuda en la casa de tu padre, hasta que crezca mi hijo Selá”, porque temía que este corriera la misma suerte que sus hermanos. Por eso Tamar se fue a vivir a la casa de su padre. Mucho tiempo después, murió la esposa de Judá, la hija de Súa. Una vez concluido el duelo, Judá se dirigió hacia Timná en compañía de su amigo Jirá, el adulamita, porque allí esquilaban sus ovejas. Tamar fue informada de que su suegro se dirigía hacia Timná, donde estaban esquilando su rebaño. Y como veía que Selá ya era grande, y sin embargo, no se lo habían dado como esposo, se quitó su ropa de viuda, se cubrió con un velo para no ser reconocida, y se sentó a la entrada de Enaim, sobre el camino a Timná. Como tenía la cara tapada, al verla, Judá pensó que era una prostituta. Entonces se apartó del camino y fue hacia ella para decirle: “Deja que me acueste contigo”, ignorando que se trataba de su nuera. Ella le respondió: “¿Qué me darás por acostarte conmigo?”.”Te enviaré un chivito de mi rebaño”, le aseguró él. “De acuerdo”, continuó ella, “con tal que me dejes algo como prenda hasta que me lo envíes”. Él le preguntó: “¿Qué debo dejarte?”. “Tu sello con su cordón y el bastón que llevas en la mano”, le respondió. Él se los entregó y se acostó con ella, dejándola embarazada.
Génesis 38, 8-18

¡¡¡CÓMO MOLA LA BIBLIA!!! Problemas de herencias, sexo entre familiares, engaños, hijos secretos, ira divina, prostitución… Al lado de esto, La Noria es una mariconada.

P.D.: El cuadro que aparece al principio del artículo es de un tal Emile Vernet, pintor romántico francés, más conocido por sus cuadros de batallas.

martes, 4 de marzo de 2008

Cumplimos un añito

Parece que fue ayer, bueno anteayer… Está bien, dejémoslo en que parece que el lunes hizo tres días que apareció nuestro primer artículo. Pero la verdad es que el pasado 1 de marzo Gatos en Carnaval cumplió su primer año en la blogosfera. Este blog apareció como un lugar de encuentro para los amigos que tenemos esparcidos por el Mundo, para que tuvieran, a través de él, una ventanita a nuestras vidas y pudieran continuar en contacto con nosotros, un contacto que es muchas veces difícil de mantener por causas geográficas y de disponibilidad de tiempo. No solo hemos conseguido eso, sino que además hemos hecho algún amigo más por el camino. Con vosotros hemos hablado de todo un poco: de libros, de nuestros viajes, de películas, de política… y, la verdad, lo hemos pasado muy bien en el proceso.

Así que para celebrar este primer año hemos decidido, como las grandes cadenas de radio y televisión, obsequiar a aquellos amigos que nos leen y hacen comentarios en este blog. Aquel de nuestros lectores que haya hecho más comentarios se va a llevar un regalo. Armados de papel y boli hemos efectuado un recuento de los comentarios y hemos obtenido el siguiente “Top faif”:

- En quinto lugar, con cinco comentarios bajo tres identidades distintas: Xosé Antón, alias “Toño”, alias “Vicente”.
- En cuarto lugar, una recién llegada al blog que ha entrado con mucha fuerza: Con nueve comentarios, Suntzu.
- Empatadas en el tercer puesto, con doce comentarios cada una: Hel y Marramiau, o Marramiau y Hel.
- En segundo lugar ese califa del frikismo que responde al nombre de Antares, con 32 comentarios, nada menos.
- Tú y yo sabíamos que este hombre iba a ser tres, dos o uno. ¡Guau! Pues ha sido uno. El más prolífico de nuestros colaboradores, con la friolera de 52 comentarios: ¡Meteorismo Galáctico!

Por tanto, Meteorismo, has sido agraciado con el regalo de primer aniversario de Gatos en Carnaval. En principio pensábamos regalarte un apartamento en Torrevieja, Alicante, pero luego, conociendo tu natural frugalidad y tu escasa predisposición a abandonar Valdebernardo nos hemos decantado por un regalo más espiritual: un poema. Un poema del jienense Manuel Lombardo Duro que esperamos que te guste:

Hombre sentado en el retrete

Según estadísticas fiables,
parece claro
que nunca seré monja de clausura
ni obispo de Barbastro.

Tampoco es probable que muera
asesinado a golpes
de orgasmos ni de orgías.

Aquí descanso.

Sentado en el retrete,
espero alguna variedad imprevista
de éxtasis o hastío.


Va por ti, Meteorismo. Un abrazo.

Gracias también a los demás por vuestras visitas y vuestros comentarios. Esperamos seguir contando en este próximo año con vosotros y que esos amigos que permanecen en la sombra, leyéndonos pero sin atreverse a hacer un comentario, tomen un papel más activo en Gatos en Carnaval.

¡Ea! ¡Miau!

lunes, 4 de febrero de 2008

Roma y los informáticos

"Avete, amici!" ¡Ops! Lo siento, esto de tanto estudiar me está afectando un poco. Hace dos semanas tuve el examen de Historia Antigua de España, Hispania romana pura, y el miércoles tengo el de Latín. Luego el viernes me toca Geografía de España, pero en ese me parece que me van a dar la del pulpo.

Además estoy releyendo la serie de novelas de Colleen McCullough sobre Roma. Esta serie abarca los sucesos que llevaron a las sucesivas guerras civiles en la antigua Roma y, a partir de ellas, a la caída de la República y al nacimiento del Imperio. Para ser novela es muy ajustada al conocimiento histórico actual y, al mismo tiempo, resulta muy entretenida. Las luchas en el Senado por ser el primer hombre de Roma resultan apasionantes. Los personajes también están muy conseguidos, sobre todo Mario y Sila: humanos y, al mismo tiempo, grandiosos en su gloria y su infamia. El único personaje que me desagradó un poco fue el de Julio César que parece casi inhumano en su perfección.

Por si fuera poco, Dorami y yo estamos viendo la serie Roma. Se aparta un poco de los hechos históricos pero está muy bien hecha y es bastante entretenida. Está ambientada en la época de la guerra civil entre César y Pompeyo, siguiendo los pasos de dos soldados de las legiones del primero. Aquí os dejo un vídeo con el principio del primer capítulo en el que se ve al ejército romano como la irresistible máquina de guerra que era en realidad y no como la turba de “ninjas” enloquecidos que aparecía en Gladiator.



Por si os interesa esa época histórica aquí os dejo una página interesante: Las legiones de Julio César (no os perdáis la sección sobre los correos más alucinantes que le han llegado).

Como tanto bombardeo sobre Roma debió hacer temer a Dorami que, en caso de tener una discusión, la arrojase a los leones, me dijo que teníamos que alternar la serie de Roma con alguna otra. La elegida fue IT Crowd, traducida en España como Los informáticos, la mejor serie de humor que he visto en (muchísimos) años. Los protagonistas son los dos informáticos de una gran empresa británica, una pareja de frikis técnicamente muy competentes pero negados para las relaciones humanas, y su jefa, una mentirosa compulsiva que no tiene ni idea de informática. La clave de la serie es, en mi opinión, que no se limita a los típicos chistes de informáticos, sino que es una serie sobre personas, descubriendo sus debilidades, manías, estupideces… desde la perspectiva de esos dos seres asociales. Aquí os dejo un adelanto:



El resto de la serie podéis verla en CineTube (enlace cortesía de Meteorismo Galáctico).

"Id videte! Hoc vos iubeo!"

lunes, 8 de octubre de 2007

Máscaras de matar

Acabo de terminar de leer por segunda vez “Máscaras de matar” de León Arsenal. Lo leí por primera vez al poco de darle el Premio Minotauro de Fantasía cuando lo vi entre las más recientes adquisiciones de la Biblioteca Central de Castilla-La Mancha. Esta primavera Dorami y yo nos pasamos un domingo por la tarde por la Feria del Libro de Madrid y allí encontramos a León firmando. Me apetecía que me firmara algún libro así que, como he leído todas sus novelas, me compré la de “Máscaras de matar” para que me la dedicara.

¿De qué va la novela? Pues se trata de un libro del género de “espada y brujería” (como las novelas de Fafhrd y el Ratonero Gris de Leiber o el Conan de Howard) ambientado en un mundo bastante original donde la utilización de máscaras en las más variopintas ocasiones modifica las reacciones, personalidad e, incluso, en casos extremos la propia mente de su portador. Vamos que nada de refritos de Tolkien, de Harry Potter o del éxito del último mes, como es habitual en este tipo de literatura. El relato está narrado en primera persona por uno de los personajes: Corocota, un cazador de cabezas (un oficio a medias entre policía y sicario de un cártel de la droga). A pesar de su posición como narrador Corocota no es el protagonista, de hecho sería difícil hablar de un protagonista, es una especie de novela coral en la que se cuenta las luchas de poder en las que se encuadra el resurgimiento de una antigua máscara, la Máscara Real, creada para traer el orden a ese mundo pero que, en lugar de ello, lo abocó a una guerra de una virulencia sin precedentes. Multitud de personajes que se relacionan con estos acontecimientos aparecen, desaparecen y vuelven a reaparecer ante nuestros ojos: Palo Vento, el hombre-serpiente y amigo de Corocota, don Tavarusa, el ogro-dios de las montañas, la bruja mestiza Tuga-Tursa, la Bribuela, la máscara con cuerpo de adolescente y mentalidad de matón de taberna, Trapaieiro Porcán, el dios errante, el maestro sureño Te-Cui, mujeres guerreras, brujas, guías de caravana… Esto puede resultar lioso y, a veces, no sabes muy bien de quien te está hablando, qué es un pandalume o si los personajes son armas o gargales, pero con un poco de paciencia se le coge el tranquillo a las pocas páginas. También te deja al final con la impresión de que hay demasiados cables que han quedado sueltos pero, como muy bien dice el autor a través de uno de sus personajes: “La vida está llena de cabos sueltos y hay que aceptarla como es”.

De todas formas nos encontramos con un libro original y sorprendente, lleno de acción y sensualidad, que requiere un esfuerzo en su lectura (no se trata de Dan Brown) pero que recompensa ampliamente ese esfuerzo.

Aquí os dejo la página de León Arsenal, donde podéis, entre otras cosas, leer el principio de esta novela.

domingo, 1 de julio de 2007

Pornografía en el Museo del Prado

“La Dánae que yo mandé a Vuestra Majestad se veía enteramente desde delante. Por esta razón, quise dar variedad en esta nueva poesía y mostrar la parte posterior del cuerpo. Esto hará que la cámara donde se colgará sea más agradable todavía”.


Las “poesías” en cuestión son los cuadros “Dánae” (que podéis admirar sobre este párrafo) y “Venus y Adonis”, del genial pintor veneciano Tiziano. Estas palabras, donde parece deducirse que son más importantes los encantos de las “churris” que en ellos aparecen que su innegable valor como obras de arte, eran enviadas por el propio pintor a su mecenas, Su Católica Majestad Felipe II. Y es que la existencia de gabinetes privados, donde los monarcas españoles podían disfrutar de obras que serían consideradas obscenas por la moral imperante en la época, fue una constante desde el siglo XVI hasta 1827, cuando se transfirieron al Museo del Prado (donde, por cierto, continuaron ocultas 11 años más, en una sala reservada a “personas de calidad social”).

Pero no solo fueron los reyes hispanos los aficionados a los cuadritos sicalípticos. Federico Gonzaga, duque de Mantua, por ejemplo, encargó a Correggio cuadros con un contenido sexual bastante explícito. Debajo de estas líneas, una muestra: "Júpiter e Ío".


Tampoco los reyes franceses escaparon a estas aficiones. Francisco I recibió como regalo de los Médicis el siguiente cuadro: “Venus y Cupido”, del pintor manierista Bronzino, ya que era bien conocido su amor al refinamiento y el erotismo.


Si queréis ver en persona algunos de estos cuadros, con los que las reales personas entretenían sus ratos de asueto (Felipe IV los tenía en el cuarto del Alcazar donde dormía la siesta), podéis acudir al Museo del Prado, donde incluso podréis contemplar otras obras maestras no relacionadas con el sexo.

Por último, no quería dejar pasar la ocasión de recomendaros el libro que me dio la idea para este artículo: “Como leer la pintura. Entender y disfrutar los grandes maestros, de Duccio a Goya”, de Patrick de Rynck, editado por Electa. A mí me sirvió para preparar la asignatura de Historia del Arte Moderno de la carrera de Historia de la UNED porque contiene un gran número de ilustraciones, de buena calidad, y aporta muchos datos útiles que se pueden utilizar en los comentarios de láminas de los exámenes. Pero también es un buen libro para cualquier aficionado al Arte, no importa cuales sean sus conocimientos, gracias al lenguaje sencillo con que está escrito.

miércoles, 23 de mayo de 2007

KAFKA EN LA ORILLA

Desde que empecé a tomar contacto con la filosofía, las cosas que más me calan son aquellas que no me dejan indiferente. Hacía ya bastante tiempo que no me ocurría algo en este sentido, concretamente, hasta que un libro del autor japonés Haruki Murakami llegó a mis manos a través de las de un compañero y amigo. Su título es bastante críptico: Kafka en la orilla (Editorial Tusquets, 2006), lo que es un indicio de lo complicado que resulta hacer una reseña sobre la novela. Vamos a intentarlo: un joven que dice llamarse Kafka Kamura, el día de su decimoquinto cumpleaños, abandona la casa donde vive con la que parece ser su única familia, su padre. Tras un largo viaje en autobús termina en la ciudad japonesa de Takamatsu, donde se refugia en una biblioteca privada perteneciente a la familia Kômura. Allí se encontrara con personajes de lo más variopintos, como Oshima (una chica gay: es mujer, pero tiene aspecto masculino y se siente atraída hacia los hombres) o la señora Saeki, quien tuvo la suerte de no tener que buscar, como en la historia de Aristófanes, su otra mitad. Precisamente a él le escribió un poema de amor y le puso música. Es curioso el título de este poema-canción: “Kafka en la orilla del mar”. Tras la muerte de su amado, en circunstancias bastante sospechosas, la señora Saeki se refugia en la biblioteca de la que es máxima responsable.

Y el círculo se cierra cuando a la biblioteca llega también, procedente de Tokio, Saturu Nakata. A sus sesenta años, vive, desde muy joven, con las secuelas de un accidente ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial que lo tiene sumido en el olvido y en la incomunicación. Bueno, en realidad puede comunicarse con los gatos, con Johnnie Walden, con su amigo Hoshimo y poco más…

La biblioteca es, pues, el punto de llegada de unas serie de personajes que tienen algo en común: huir hacia “la otra orilla”. Y todo ello en el marco de aventuras con aire francamente kafkiano. En este sentido, me quedo con el fragmento en el que Hoshimo mantiene relaciones sexuales con una prostituta estudiante de filosofía. Resulta ciertamente surrealista el entrelazado que hace el autor de frases con un alto contenido erótico y frases sobre la “conciencia del yo” en Hegel o la percepción del tiempo en Bergson.

En fin, no quiero desgranar más el argumento. Se podría afirmar que es una historia de amor, de amistad, de odio, de búsquedas, de encuentros, de espectros, de muerte… Decir que me ha gustado, me sabe a poco. Lo más acertado sería confesar que, después de mucho tiempo, algo no me ha dejado indiferente.