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domingo, 21 de diciembre de 2008

The Spirit, de Will Eisner

Recientemente han pasado por España Eva Mendes, Scarlett Johansson y Paz Vega para promocionar la película The Spirit, de inminente estreno. Dicha película continúa la larga lista de adaptaciones que, básicamente, componen la cartelera cinematográfica actual, no sé si debido a la falta de ideas o al miedo a apostar por historias nuevas que puedan triunfar por sí mismas. En este caso se trata de la adaptación de un héroe de historieta, The Spirit.


The Spirit fue publicado en los suplementos dominicales de varios periódicos norteamericanos entre 1940 y 1952. Es obra del guionista y dibujante Will Eisner. Para quien no conozca a este caballero solo decir que Eisner es a la historieta lo que Shakespeare al teatro, no solo un autor fundamental, sino EL autor fundamental. Es el creador del concepto de novela gráfica con su obra Contrato con Dios y además el escritor de la obra más importante sobre la creación historietística, El cómic y el arte secuencial. The Spirit puede parecer, en principio, una obra menor de su autor; un policía aparentemente asesinado que resurge como un luchador enmascarado, rodeado por un plantel de secundarios típicos: la eterna novia, el compañero graciosete, los policías no demasiado avispados, el genio del mal, la mujer fatal… Sin embargo la maestría de Eisner nos ofrece con estos elementos una obra singular. Aun hoy sigue resultando visualmente impactante: sus juegos de luces y sombras casi tenebristas, sus arriesgados encuadres, su dominio de la narración gráfica, esas espléndidas primeras páginas donde el título se funde con el decorado de la viñeta… Pero lo mejor de todo son sus guiones; partiendo del muy sobado género negro lo transmuta en historietas que van desde una vuelta de tuerca a las historias románticas hasta el terror, no siendo todo ello más que un pretexto (aunque un pretexto muy entretenido) para hablar sobre el tema preferido de Eisner: el ser humano, sus sueños, sus esperanzas, sus miedos, sus miserias… En fin, la obra de un maestro que ha elevado un arte habitualmente subvalorado a la altura de los clásicos del Cine o la Literatura.


Veremos que es lo que hace Frank Miller con esta obra maestra en su primer trabajo en solitario como director. Tras su adaptación, excesivamente fiel en mi opinión de Sin City, en la que pareció no darse cuenta de que historieta y cine son dos artes diferentes con dos lenguajes diferenciados, no me espero demasiado, la verdad. Para colmo el trailer tampoco es como para ponerse a tirar cohetes: Spirit se ha convertido en una especie de Batman paseándose por los decorados de Sin City.



¡¡¡Se le ve la cara a Octopus!!! Un villano del que tradicionalmente solo se ven sus manos enfundadas en guantes. Y no en la dramática escena final, no. Continuamente. ¿¿¿Qué leches ha hecho Frank Miller???

Y para colmo... no sale P'Gell.

sábado, 23 de agosto de 2008

El caballero oscuro

El miércoles, aprovechando que era el día del espectador, quedé en Madrid con mi amigo Ricardo para ir al cine a ver la última de Batman: El caballero oscuro. Ya sé que en el último artículo me despedía diciendo que en el siguiente continuaría hablando sobre nuestras vacaciones en Nueva York, pero voy a hacer aquí un inciso y comentar esta película antes de que todo el mundo la haya visto y esta crítica tenga menos utilidad que un frigorífico para un esquimal.

La película ha pulverizado todos los récords de taquilla en EE.UU. y ha obtenido además excelentes críticas, sobre todo por la actuación de Heath Ledger, el fallecido actor que interpreta al Joker, al que se augura un Óscar en la próxima edición de estos premios.

En mi opinión, sin ser una película que debiera pasar a la historia del cine, es muy buena, posiblemente la mejor película de superhéroes que he visto. Claro que esto tampoco es decir mucho, las buenas películas de superhéroes se pueden contar con los dedos. En primer lugar nos encontramos con un buen guión, lo cual ya es bastante en los tiempos que corren. Un guión complejo pero fácil de seguir; ya estoy harto de películas de superhéroes que consisten en: Tipo se enfunda un traje ridículo; tipo con traje ridículo apalea a varios maleantes; tipo con traje ridículo se enfrenta a tipo malvado y más poderoso que él, pero le vence gracias a que es más listo, su corazón es más puro o, sencillamente, el malo es gilipollas. Se aparta en cierta medida de la línea de los tebeos de Batman, pero teniendo en cuenta que un personaje como Batman, con una historia que se remonta a los años 30, ha pasado por tantos cambios, fases y renovaciones que ya lo reconocería ni la madre que lo parió (bueno, en este caso padre), no creo que sea ningún problema. Hubo alguna cosa que no me terminó de convencer con Harvey Dent y el teniente Gordon (no diré más) pero que no llegan a perjudicar gravemente el guión.

En cuanto al trabajo de los actores, todos están a un buen nivel y realizan un trabajo bastante creíble. Lo que me parece un poco excesivo es el tema del Óscar para Heath Ledger: Primero, faltan cuatro meses para que termine el año y en ese tiempo todavía da tiempo a que se estrenen muchas películas con actuaciones sobrecogedoras e impactantes (lo dudo, pero posible es); segundo, su actuación tampoco es para tanto. Otro tema aparte es el de la protagonista femenina: En varias ocasiones los personajes hablan sobre su lo guapa que es. Señores, ¿Maggie Gyllenhaal, guapa? ¡Si tiene cara de perro pequinés! De todas formas, ¿por qué esa insistencia en su belleza física? Puede ser que Bruce Wayne y Harvey Dent vean en ella otras cualidades que les han llevado a enamorarse: Quizá la muchacha es inteligente o divertida o tiene buen corazón o es una artista del sexo oral… Si la gente solo se enamorara de personas guapas habría muy poco amor en este Mundo.

Dejemos de lado mis onanismos mentales sobre el amor y la belleza y volvamos a la película. La ambientación está bien conseguida, los efectos especiales están espléndidamente realizados y, algo en lo que últimamente están flojeando bastantes películas, las escenas de acción están bastante bien coreografiadas: Sin perder espectacularidad no se convierten en ese batiburrillo confuso en el que últimamente caen demasiadas películas de acción.

En resumen, una película que, sin ser una obra maestra, se ve con interés. Una de las mejores muestras de cine de acción que he visto últimamente.

Por si os interesa, aquí os dejo el enlace a la página oficial de la película y el trailer de la misma:

lunes, 10 de diciembre de 2007

Expocómic 2007

Expocómic es, por si alguno de vosotros no lo sabe, el salón de la historieta de Madrid. Este año se ha celebrado entre los días 29 de noviembre y 2 de diciembre, así que algunos lo habréis visto anunciado. Otros, la mayoría, no tendréis ni idea de lo que estoy hablando. La historieta, en Madrid, parece que continúa siendo cosa de niños, friquis y gafapastas. Para las instituciones no existe y para los medios de comunicación es una noticia de relleno, al contrario que en Barcelona, donde su Salón del Cómic sí recibe la atención que merece.

Ya que las instituciones no lo apoyan, mi amigo Ricardo y yo sí lo hacemos. Año tras año peregrinamos a este evento a que nos cobren una carísima entrada por visitar tenderetes de venta de tebeos (antes por lo menos hacían descuento en las compras, pero ahora ni eso), echar un vistazo a unas exposiciones bastantes cutres y contemplar la fauna que pulula por allí. Y es que los visitantes merecen un capítulo aparte. Son, posiblemente, lo mejor del Salón. Cuando Dorami me llama friqui porque tengo un peluche de Cthulhu encima de nuestra cama, yo entrecierro los ojos y le digo: “Tú no has visto friquis de verdad, muñeca”. Si hubiera ido al Expocómic los habría visto. Góticos con camiseta de esqueletos, góticas con pendientes con forma (y tamaño) de jeringuilla, tíos gordos vestidos de sacerdotes de cultos alienígenas, adolescentes vestidas de heroínas del manga, el inevitable chalado por la “Guerra de las galaxias”, tipos vestidos de asesinos mutantes… Un zoo, vamos.

Pasemos discretamente sobre el hecho que actualmente el Salón es algo bastante parecido al tocomocho y vayamos a lo importante, que al fin y al cabo son los tebeos. Parece mentira que los aproximadamente nueve meses que llevamos con el blog haya hablado tan poco de tebeos, dada mi afición por esta forma de arte. Hoy voy a resarcirme.

En primer lugar, y dado que Carlos Giménez estaba firmando en el “stand” de Glenat, Ricardo y yo nos compramos las dos últimas obras que le han editado y fuimos en busca de una dedicatoria suya. Ricardo cogió “Los cuentos del tío Pablo”, una reedición de historias cortas y yo “36-39: Malos tiempos”, su última obra, una visión sobre el horror de la guerra (en este caso la Guerra Civil Española) vista desde la retaguardia. Aunque para mí está muy lejos de ser su mejor obra, no me defraudó. Divertida, horripilante, ingeniosa, estremecedora, impregnada de realismo y alejada de maniqueísmos, es una lectura muy recomendable. De todas formas, ya que he dicho que “36-39” no es su mejor obra os voy a recomendar dos series de álbumes que se encuentran entre “lo más mejor” de la historieta patria: “Los profesionales”, una descacharrante visión de sus comienzos como autor profesional de historietas en la España franquista, e “Historias de sexo y chapuza”, una divertidísima serie de historietas cortas. Geniales: Cualquiera que tenga el más mínimo interés en el Arte español contemporáneo debería leerlos.

Ricardo me recomendó también un volumen del guionista irlandés Garth Enis, “The Boys”. Enis es un grandísimo guionista y uno de los autores más de moda en Estados Unidos. Desgraciadamente su afición por la violencia, las vísceras y las perversiones sexuales hace que a veces guionice tebeos donde desperdicia su considerable talento en páginas que no son más que amasijos de brutalidad infecta. No es el caso de “The Boys”, donde hay, por supuesto, violencia, vísceras y perversiones sexuales, pero están al servicio de un buen guión. El tebeo trata de “The Boys”, un grupito de individuos contratados por la CIA para mantener a raya a los superhéroes. Desgraciadamente la gente de Wildstorm no comparte mi opinión porque, horrorizados ante el cariz que estaba tomando la serie y a pesar de los excelentes resultados de ventas, la cancelaron. Esperemos que llegue pronto su continuación publicada por alguna de las editoriales “independientes”.

El último tebeo que compré fue “The Forty niners”, de Alan Moore (en pie y saluden… gracias, pueden sentarse), una precuela de “Top 10”. Alan Moore es, por qué no decirlo, un genio. Renovó la historieta de superhéroes con Watchmen, la volvió a renovar con Miracleman y casi todo lo que saca oscila entre lo muy bueno y la obra maestra. Claro que cuando la caga, la caga a base de bien. “Serpientes y escaleras” o “La voz del fuego”, su primera novela, son dos truños infumables. Pues bueno, a lo que íbamos: Hace unos años el Sr. Moore, harto de las grandes editoriales y en uno de esos raptos de egolatría a los que tan acostumbrados nos tiene (y que, por lo menos en su caso, son justificables) fundó ABC, America Best Comics (usease, “los mejores tebeos de América”, en sajón), nombrecito que tuvo que causar algún que otro cabreo teniendo en cuenta que Alan Moore es inglés y los americanos muy suyos. Sacó varios tebeos bastante potables entre los que destacaban “La liga de los caballeros extraordinarios” (nada que ver con la película, como la mayor parte de las obras que han sido adaptadas al cine) y “Top 10”, una especie de “Canción triste de Hill Street” en una ciudad poblada por superhéroes. Tanto uno como otro son de lo mejor que se ha hecho últimamente en el tema de los superhéroes. “The Forty-niners” no está a la altura de “Top 10” pero aun así es entretenido.

Esto se ha extendido ya demasiado, así que aquí os dejo. Espero que alguno de los títulos que he mencionado haya despertado vuestra curiosidad, lo leáis y paséis un buen rato con él.

Que Nabozho, el Gran Conejo, convierta a vuestros enemigos en gusanos.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Duelo de titanes

Esta semana he estado lunes, martes y miércoles en Madrid, en un curso. Aprovechando mi visita a la capital del Reino he quedado con varios amigos: Ricardo, Belén, Emilio, Antonio, otro Ricardo, Felicia (con la que me encontré en el edificio donde daba el curso) y uno de los colaboradores habituales de este blog, el sin par Antares.

Antares y yo estuvimos tomando unos zumos de cebada en un bar de la calle Argumosa, La Buga del Lobo. Es un sitio simpático y hacen unas croquetas muy ricas. Allí estuvimos hablando de cine, televisión, libros, arte, política… Un verdadero duelo de titanes arbitrado por Lady H, la compañera sentimental de Antares, que nos acompañó en nuestras libaciones.

Para celebrar este encuentro os recomiendo una película que, casualmente, se llama también “Duelo de titanes”. Dirigida por John Sturges y protagonizada por Burt Lancaster y Kirk Douglas, es un "western" que cuenta el enfrentamiento entre Wyatt Earp, sheriff de Dodge City, y la banda de los Clanton. Este enfrentamiento culminará con un duelo en el O.K. Corral entre Earp, sus hermanos y “Doc” Holiday por un lado y los Clanton por el otro.

Otro duelo de titanes es el del siguiente vídeo. Mark Knopfler (en pie y saluden... gracias, pueden sentarse) y Eric “Mano lenta” Clapton tocando Wonderful Tonight mano a mano.



Unos titanes de la música, como Antares y yo lo somos de la necedad (que diría Meteorismo Galáctico).

Y, como no hay dos sin tres, un último duelo de titanes: Superman contra Muhamad Alí. El Más Grande contra el Hombre de Acero.


Frikismo en estado puro, oiga.

martes, 8 de mayo de 2007

Spiderman 3

Antes de ponerme a echar bilis por esta boquita y en aras de ser “costruztivo”, os voy a recomendar un espectáculo para el viernes que viene en el que, los que viváis en la capital del “Reyno” o sus alrededores, podéis gastar vuestro tiempo y dinero con más placer y aprovechamiento que viendo al Hombre Araña: Tabla Guasa.

Tabla Guasa es una hilarante colección de “sketches” (o como se diga eso) interpretados por el grupo de teatro Tela-Katola (nombre que a muchos de vosotros no os dirá nada, pero que merece la pena que apuntéis en vuestro cuaderno azul). Como todos los espectáculos basados en historias cortas presenta cierta irregularidad, pero, aun así, todos se mantienen muy por encima del calificativo de “digno”. De todas formas yo destacaría tres de ellos: “Frankeinstantáneo”, donde el humor absurdo, marca de la casa, llega a cotas difícilmente superables; “Cine”, que sin ser de los mejores muestra una coreografía verdaderamente admirable, y “Contra los médicos”, con una mezcla de rap, estulticia y demagogia que lo convierten en el mejor de los “sketches”, sin ninguna duda. Es increíble lo que se puede hacer con pocos medios (la escenografía es mínima, casi inexistente), buenos actores y mucha imaginación. Semejante dechado de virtudes lo podéis ver en la Sala Las Tablas, en la Plaza de España, el viernes 11 de mayo a las 8 de la tarde, por solo 3 € (más lo que os gastéis dentro si tomáis una consumición, el sitio está montado en plan café-teatro).

Os dejo las páginas “güeb” de la sala Las Tablas y de Tela-Katola, por si queréis más información.

Pasemos al extremo opuesto: un espectáculo realizado con una increíble cantidad de medios, espectaculares efectos especiales, actuaciones mediocres y un guión idiota. Sí, estoy hablando de Spider-man 3. Vaya por delante, para los que no me conozcan, que me encantan los superhéroes, sigo una de las colecciones de tebeos de nuestro arácnido amigo (la de la línea Ultimate) y disfruté como un enano con X-Men 2 (la película). Vamos, que soy bastante “friki”. Pero, como una cosa es ser “friki” y otra carecer de gusto, esta “pilícula” me parece un truño por muy envuelto en telarañas que me lo ofrezcan.

Veamos el argumento: Spidey se enfrenta a varios villanos con la ayuda de una cosa asquerosa que sale de un meteorito y se funde con su traje. El simbionte (la cosa asquerosa, en “culto”) le hace más fuerte, más rápido y más ágil, pero, al mismo tiempo, más agresivo y violento. Ya estáis viendo a un Spiderman indeciso ante el combate de su vida, ¿verdad?: ¿Se enfrentará a sus mortíferos e increíblemente poderosos enemigos en desigual combate o empleará el terrible poder del simbionte para desequilibrar la contienda, aun a costa de convertirse en un ser despreciable? ¿No vale la vida de su amada Mary Jane ese sacrificio? ¿Se merecerá a M.J. si vende su alma por unas briznas de poder? ¿Épico, verdad? Pues no, todo esto se queda en un quiero y no puedo. El Spiderman malvado no es un ser terrible, ebrio de poder y sediento de venganza, sino una caricatura de chulo de discoteca que produce más risa (floja) y vergüenza (ajena) que miedo. Mary Jane es una imbécil y los villanos, aunque poderosos, desaprovechan su fuerza ya que son a cual más idiota. Todo esto está sazonado con un guión que cae en lo ilógico (cuando no en la idiocia) más veces de lo admisible, incluso hablando de superhéroes, unas peleas mediocremente coreografiadas, unos personajes secundarios estúpidos y una duración excesiva, lo que convierte a esta película en una especie de globo (es grande, es de brillantes colores, pero en su interior solo hay aire).